La luz entre la oscuridad me hace más fuerte


Por Marcos Brugiati
Para indexarte
Guillermo Didiego aprendió sobre la teoría del color y la luz por los estudios realizados de Goethe Newton y Oswald y luego por Max Beckman.Aborda todo tipo de formatos y medidas, utiliza mucha materia y volumen. El empaste logra la densidad de cada habitación, el símbolo de terror que vemos en Goya. Algunos trazos violentos, otros desdibujados se pierden como los planos.

Agresivas manchas algo figurativas. Pinta desde su interior hacia afuera. Sus imágenes de otro mundo que es el subjetivo son su realidad. Expresionista desgarra sin tapujos cada trazo y lo convierte en sombra, sufrimiento y caprichos. Cuenta historias, distorsiona y desproporciona cada forma, utiliza colores vivos para definir jerarquías y la luz para tapar tanta oscuridad. Sus monaguillos los rostros, el desnudo, los humanos, los monstruos, el circo y la espera.

Lo emocionan los naranjas, verdes, amarillos, tierras, con todos sus matices y valores, pero preferentemente elije los grises en todas sus escalas. Utiliza colores fríos en pequeñas proporciones -azules y violetas-

A veces de chico faltaba a la escuela y se escondía en los talleres de arte donde construían la revista "Intervalo y Dartagnan" para aprender los valores de la mancha y la pureza de las líneas.

¿Cuál es tu capricho?

"No tengo caprichos que reconozca. Tal vez me asusta más porque es la identificación de mi inmenso capricho que es mi razón. Siento el acierto en estado de permanente armonía con mi ser, me siento un privilegiado del pensar y del crear". Explica Didiego

Durante su carrera obtuvo premios aquí y en el exterior. Vivió en Barcelona y fue invitado por el Gobierno de Buenos Aires para participar en varias muestras colectivas e individuales. Se siente identificado con Goya "es un maestro de los silencios y los misterios. Me siento identificado con sus acentos de color en el medio de las tinieblas, es el maestro de la pintura negra que a través de ella nos da el surgimiento de la luz sobre la negación de la misma con vibraciones de colores y manchas".

Sus obras se podrán visitar de lunes a viernes de 10 a 20:30 y los sábados de 10 a 17 en Galería Mediterránea -Pacheco 2380 - (Villa Urquiza) hasta el 15 de Julio.

"Soy un comunicador por excelencia. Con ella puede decir lo que pueda decir, como si la escribiera, mis obras son las emociones frente a la naturaleza. Pinto lo invisible pero para pintar lo invisible hay que penetrar tan hondo como se pueda en lo visible"

¿Alguna vez pensaste en desaparecer?

"No se puede desaparecer porque el paso de la tierra nos hizo inmortales"
Entre sus obras más destacadas encontramos Titiritera, El Manolarga y Árido, "árido es el llanto del campo que vuelca su arado en el vacío que lo soporta. Es el grito onírico de un reclamo que muestra el despojo"

¿Cuál es tu tortura?

"No reconozco más tortura en la vida que no ser feliz, ni mayor dificultad que los deseos. Quiero seguir como estoy, buscando, esto me da esperanza y me distrae del dolor. Tal vez algún día descubra cómo hacerlo mejor y darlo todo al universo que me contiene. No hay ética sin estética" concluye.

Las rejas de la cárcel. El Arte de la espera.



Por Marcos Brugiati
Fotos: Cecilia Puebla
Para indexarte
Geraldin Rodríguez es Argentina. En la cárcel se consagró como una de las mejores actrices por representar la vida de las mujeres en la cárcel. Su vida. Ganó premios y aplausos.
En las cárceles de Ecuador el arte es uno de los medios de trabajo

Estuvo presa 7 años en Ecuador por tráfico de drogas. Allí el arte es uno de los medios de trabajo. Realizan esculturas de cerámica, talladuras sobre madera, muñecas peponas, pintan cuadros con acrílicos y actúan, bailan, hacen desfiles y tarjetas con papel pergamino para el exterior.


"Hacíamos tarjetas para EE.UU. y nos pagaban un dólar o más por cada una. John Ewan es una extranjera evangelista que ayuda a las prisioneras de Ecuador. Nos estrega cantidad de papel pergamino, lápices de colores, crayones, pinturas y todo lo que se puede utilizar para hacer tarjetas. Teníamos toda la materia prima y nos pagaban bien por cada obra plasmada en el papel con un dibujo propio y un mensaje" explica Ggeraldin.


"A los 15 mi papá murió. Empecé a fumar porro, pastillas y cocaína. A los 20 era adicta". Sentada sobre un sillón, sus manos transpiran, mira a su alrededor. Vive en los barrios de San Telmo y hoy tiene 30 años. Tiene dos hermanos, es hija única. Su papá era médico, cuando murió, ella creyó haber perdido lo más importante. No podía reemplazar ese vacio, hasta que conoció otro más grande. "Conocí a un pibe que fumaba y probé. Después no paré y las dosis aumentaban" recorrió muchos boliches porteños "yo era rolinga, me gustaba el rock y me vestía como tal. No me gustaban esos boliches hasta que me metí media pastilla en la boca". Ama el teatro. De chica se ponía pelucas de trapo y el maquillaje de su mamá.

Actuaba para el espejo y lloraba. Era una chica simple.De grande estaba presa y actuó para sus compañeras la cruda realidad que se vive en la cárcel. Su papel era muy bien protagonizado. La llegada de la "carne fresca", el derecho de piso, la droga, el desarraigo y la lucha entre vivir o dejarse morir eran los temas que se trataban sobre las tablas. El grupo de teatro salía a presentar su obra a diferentes lugares de la ciudad, ganadores de muchos premios y acompañados por armas, esposas, y custodia.

Muchos estudiantes, cineastas y otros contaron de muchas maneras la vida de la cárcel. "Ellas" es un gran documental producido por Álvaro Muriel, que narra por las propias internas su vida y obra.

Ayer

"Apareció un colombiano y me ofreció 200 mil dólares por llevar cocaína a los EE.UU."Ellos tenían todo controlado. Prometían aeropuertos arreglados, pasajes pagos y mucha plata. Geraldin aceptó, -se fue de su casa para escapar de los buenos y los malos- le compraron boleto como primera parada a Ecuador y le dieron 1000 dólares para gastos. Después de una semana de espera en Quito la recepcionista llamó a su cuarto. Por fin llegaba la mercancía finamente colocada en diferentes ropajes. Uno, dos, tres, cuatro. Cuenta los peores pasos de su vida, los peores nervios. Pensaba en su familia. Estaba en el aeropuerto destino EE.UU. como mula. "Me llamaron para revisar el bolso. Toda la policía estaba con perros. Uno de los agentes sintió una de la prendas muy pesada y cuando pinchó con su navaja encontró la droga".

Estuvo 13 días en interpol, sola en Quito. No declaró nada, temía por la muerte de su familia. "Si no hablás te van a violar, hay lesbianas, vas a salir a los 50 años, me decían". Cuando la trasladaron al C.D.P (Centro de Detención Provisional) la desnudaron, le sacaron sus cadenitas y dos mil dólares. Llamó a su mamá a Buenos Aires, lloraron juntas cinco minutos.Tardaron una semana para declararla culpable con carátula de Tenencia de Estupefaciente Ilícita y Narcotráfico Internacional y luego la trasladaron al Centro de Rehabilitación Social Femenino de Quito: Cárcel de mujeres.
Culpable de 8 años de prisión año 2001 Art. 64. "Me recibió una cara cortada. Me robaron todos mis bolsos y había chicas de todas las edades y países. La cárcel era un mini mundo. Los primeros tres meses fueron terribles", explica. No tenía visitas, toda su gente estaba en Buenos Aires, su mamá y su novio le mandaban giros todos los meses para "vivir mejor". Conoció a un chico que iba a visitar a una de sus compañeras y se embarazó. Él tenía esposa e hijos y a los 6 meses de embarazo no apareció más por el Paco. Lo tuvo a los 8 por cesárea bajo seguridad en una maternidad de Quito, allí solo podía instalarse cuatro días. El bebe nació. Ella estaba sola y las enfermeras y la gente le dieron donaciones y plata. "Cuando llegué a la cárcel con mi hijo mis compañeras se peleaban por ser madrinas. Maduré porque tenía un hijo" En Quito, las reclusas pueden vivir en su celda con sus hijos recién nacidos hasta los cuatro años. Si ningún pariente se hace cargo para criarlo se lo llevan a "La Guardería para las Presas" y sus madres los podían ver solo los fines de semana. "Decidí que salga para vivir, tenía miedo que sufra de grande los traumas que hoy tengo. Se lo llevó al año mi hermano quien se hice cargo con su esposa". A lo largo de su estadía su hermano y algunos amigos la visitaron en la cárcel."Empecé a drogarme otra vez. Me volví lesbiana, la moda era estar en pareja. Estuve tres años enamorada de una dominicana. Con ella descargué mi sufrimiento, le pegaba y la quería".La cárcel de mujeres en Quito es un edificio con tres bloques de dos pisos cada uno. Los bloques se diferencian en nuevos, intermedios, y antiguos. En los nuevos encontrás reclusas que se portan bien y tienen plata, en los intermedios no se sabe si las presas son buenas o malas, y en los antiguos están las mujeres que se portan mal y son una amenaza. Ella vivió en los tres.


"Es un lugar lindo, feo y triste. Hay celdas con home teather, DVDs y cocaína. Algunas de nosotras recibíamos giros y podíamos vivir mejor". En los pasillos hay una Biblioteca, una iglesia, una panadería, un kiosco, una escuela para tener título primario, un mini restó y un stand de Coca- cola. Todos estos tributos son atendidos por las internas, quienes lo adoptan como un trabajo diario. Sus mismas compañeras compran en los kioscos, panaderías y se sientan en el mini bar a comer el menú del día sin dejar propinas.Cuando llegó Correa a presidente determinó que las "mulas" como lo fue su hermano no eran del todo culpables y no tenían que pagar tantos años. Gracias a esto Geraldin pudo salir un año antes en libertad.

¿Alguna vez pensaste en desaparecer?

"Si lo pensé, pero no tengo miedo a desaparecer, si no cómo voy a desaparecer"

Hoy
Salió el 7 de Agosto del 2008. Su hijo tiene 6 años y vive en Neuquén con su hermano, lo vio por última vez en diciembre del año pasado. Trabaja y vive en Buenos Aires cerca de la casa de su madre.

¿Qué sentiste la primera vez cuando saliste en libertad?

"Sentí miedo de enfrentar al mundo y a su maldad otra vez. Era como una sensación de sonambulismo, se sentía real pero raro, no lo podía creer"
Su nombre por seguridad es ficticio. Su realidad que fue la de ayer hoy la recuerda para siempre.
¿A qué le tenés miedo?

"A volver a tropezarme tan duro para aprender lo bueno sobre esta vida. A las consecuencias de los malos actos que hacemos sin querer" concluye.